Y poco a poco te fuiste infiltrando en mi ser, poco a poco, con cada sonrisa, con esa mirada, hiciste presencia en mi existir.
Nunca creí que fueras a llegar, nunca creí que te iba a encontrar ahí, es más, aún no sé si te he encontrado por fin, lo único que sé es que estás ahí y no te has ido.
Es difícil para mi saber cuál es tu plan o en qué sentido me estás hablando o como por qué te diriges a mi de esa manera...uno no llega a decirte "hermosa" o "bebé" nada más porque sí, porque se te ocurrió.
Yo soy muy desesperada, no aguanto la incertidumbre, ni tampoco ver el lento proceso del avance o o retroceso, no quiere decir que tenga que saber las cosas en este momento, también soy fanática del suspenso, el drama y el caos, pero lo que sí no me gusta es que te traten de una manera sin decirte nada, sin definir las cosas. Sin embargo contigo no tengo prisas, creo que me he llegado a cansar de tantos amores pasajeros, ilusiones de dos segundos y cosas tan falsas que si tengo que esperarte no tengo problemas y es que eres tú, aquel que se tardó en hablarme, el que me sonríe, me abraza y se encela un poquito siempre que hablo con otros hombres y hace esas cosas que me vuelven loca.
Lo curioso es que no sólo te deseo, sino también quiero que se forme algo más serio que sólo noches sin dormir; quiero saber cuáles son tus miedos, a qué te dedicas, tus sueños más locos y empezar a planear cómo vamos a cumplirlos juntos. Quiero despertar y prepararte el desayuno, regalarte tu postre favorito para que sonrías en un día pesado, quiero crecer contigo, salir adelante, viajar y cumplir todo lo que hemos estado planeando. Me siento lista para ello, para eso y para ti; para todas esas cosas. Ya me cansé de amores de niños, de chismes, de promesas vagas, de vaivenes, de presumir con cuántas mujeres se han acostado. Y no me mal interpretes, no significa que no quiera hacer cosas bobas, contar chistes tontos y ñoñerías a tu lado, no, eso es el lado divertido que quiero vivir también contigo.
Hay muchas diferencias entre estar con niños y querer estar contigo, tú, todo un hombre con metas en la vida.
Creo que el hecho de que me demuestres que tienes objetivos y sueños por cumplir, que hay cosas que mueven tu vida y no te das por vencido me hace quererte aún más.
Y es que qué voy a hacer yo si ya me has condenado a estar así por ti. Ya ningún "hombre" con los que me cruzo me asombra, porque en ti ya lo vi todo, ya nadie puede sorprenderme. Créeme que muchos lo han tratado de hacer. Sobran los hombres que intentan maravillarme o convencerme con su musculatura, por lo "machos" que son, por cuántas mujeres han dormido con ellos, por "el tremendo paquete que se cargan y me pueden ofrecer", porque, según ellos, son la sensación del momento y no, lo que no saben es que a una mujer como yo no se le sorprende con esas cosas. No es por alardear, pero a una mujer como yo se le conquista con sonrisas, con palabras, demostrando que son seres que tienen planes a futuro, planes exitosos, que viven la vida y se lanzan a pesar de la incertidumbre, que luchan por las cosas que quieren.
Me pregunto yo:¿De qué me sirve una cara bonita o un buen coche si no tienes ni la menor idea de a dónde quieres ir?
Cuando estoy contigo me haces desear ser una mejor mujer, me haces querer arreglarme, salir adelante y creo que esas cosas pocas personas lo provocan y, si yo como tú lo has dicho, te inspiro también , ¿entonces qué estamos esperando para emprender vuelo juntos?
En fin, las respuestas luego las tendré, por ahora seguiré escribiendo de ti.
Quizá algún día puedas leer esto sin estar en el anonimato.
Quizá algún día puedas leer esto sin estar en el anonimato.
Quizá...
No hay comentarios:
Publicar un comentario